El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, llegó al Vatican City para sostener una reunión privada con el Pope Leo XIV, en un encuentro marcado por las recientes tensiones entre el Vaticano y el presidente Donald Trump. La visita busca fortalecer el diálogo diplomático y abordar temas internacionales sensibles como la guerra, la migración y la libertad religiosa.
Rubio, quien profesa la fe católica, también sostendrá conversaciones con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano. Según reportes internacionales, la Casa Blanca promovió el encuentro para intentar reducir el distanciamiento que surgió tras las críticas de Trump contra el pontífice por sus posiciones sobre Irán, los conflictos armados y las políticas migratorias estadounidenses.
La reunión ocurre en un momento delicado para las relaciones entre Washington y la Santa Sede. Aunque Rubio aseguró que el viaje ya estaba programado previamente, analistas consideran que el acercamiento tiene un fuerte componente político y diplomático. Entre los temas que podrían discutirse aparecen la situación en América Latina, Cuba, el conflicto en Medio Oriente y el papel del Vaticano en procesos de paz internacionales.
