El sistema de pagos digitales Pix, creado por el Banco Central de Brasil en 2020, se convirtió en pocos años en la forma de pago más utilizada del país. La plataforma permite transferencias inmediatas entre personas, empresas o comercios las 24 horas del día, simplemente usando un código QR, número de teléfono o clave registrada, sin comisiones para los usuarios. Gracias a su rapidez y facilidad, millones de brasileños adoptaron este método para pagar desde compras pequeñas hasta servicios cotidianos.
El éxito de Pix ha reducido el uso de efectivo y ha superado a las tarjetas en número de transacciones, con más de 150 millones de usuarios y decenas de miles de millones de operaciones cada año. Además de facilitar pagos, el sistema ha impulsado la inclusión financiera y ha despertado tensiones internacionales porque compite con grandes empresas globales de pagos. Hoy es considerado uno de los modelos más exitosos de dinero digital impulsado por un banco central.
