Tras el acuerdo de alto el fuego temporal entre Estados Unidos e Irán, los primeros barcos comenzaron a atravesar el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de petróleo. Dos embarcaciones de carga fueron las primeras en pasar por el corredor marítimo luego de semanas de fuerte tensión militar que redujo drásticamente el tráfico en la zona.
El paso por este punto estratégico había caído cerca de un 95 % desde el inicio del conflicto, lo que generó preocupación por el suministro energético global. Aunque la reapertura marca un primer avance hacia la normalización del tránsito marítimo, la situación sigue siendo frágil y muchos barcos permanecen a la espera de mayores garantías de seguridad antes de reanudar sus rutas.
