A pocos días de la primera vuelta presidencial en Colombia, el presidente Gustavo Petro atraviesa un momento de alta tensión diplomática con varios países de la región. Las diferencias más recientes se han presentado con Bolivia, Ecuador y sectores políticos de Estados Unidos, en medio de declaraciones y cruces públicos que han generado preocupación sobre el impacto internacional del actual clima político colombiano.
La crisis más reciente surgió tras los pronunciamientos de Petro sobre la situación política en Bolivia y su respaldo al expresidente Evo Morales. El mandatario colombiano incluso pidió al Gobierno estadounidense “no atacar” al exlíder boliviano, lo que provocó fuertes reacciones del presidente Rodrigo Paz y terminó elevando las tensiones diplomáticas entre ambos países. A esto se suma el distanciamiento con el presidente ecuatoriano Daniel Noboa, con quien mantiene diferencias relacionadas con seguridad, narcotráfico y relaciones comerciales.
En medio de este panorama, el ambiente político se intensifica mientras Colombia entra en la recta final hacia las elecciones presidenciales. Analistas consideran que el resultado de los comicios no solo definirá el futuro interno del país, sino también el rumbo de las relaciones diplomáticas de Colombia con la región y sus principales aliados internacionales.
