Fuertes cuestionamientos surgieron contra los senadores Iván Cepeda y Aída Quilcué luego de su participación en eventos políticos realizados en Sincelejo y Yopal, pese a las restricciones legales que existen para determinados actos proselitistas en medio del calendario electoral. Las críticas se intensificaron en redes sociales y sectores políticos que consideran que este tipo de actividades podrían ir en contravía de las normas vigentes.
Los señalamientos apuntan a que ambos congresistas participaron en concentraciones públicas y reuniones políticas que habrían tenido características de mítines electorales. Sectores opositores cuestionaron si las restricciones y prohibiciones establecidas por las autoridades electorales están siendo aplicadas de manera equitativa para todos los actores políticos, generando un nuevo debate sobre garantías y control durante el proceso electoral de 2026.
Mientras tanto, defensores de los congresistas argumentan que las actividades realizadas hacen parte del ejercicio político y de representación ciudadana, y que no existiría una violación clara de la normativa. El caso volvió a abrir la discusión sobre los límites entre la actividad legislativa y la campaña política anticipada, en medio de un ambiente electoral que empieza a tomar fuerza en distintas regiones del país.
