Nuevos detalles conocidos en medio de la investigación por el atentado sicarial contra Raúl Antonio Montes Flórez, exmano derecha de Enilse López, alias ‘La Gata’, revelan un presunto entramado criminal que habría operado durante semanas en Barranquilla para ejecutar un ataque cuidadosamente planeado. El caso, que ocurrió el pasado 25 de mayo en el norte de la ciudad, tomó mayor dimensión luego de que la Fiscalía recibiera el testimonio de una mujer que aseguró tener información clave sobre seguimientos, vigilancias y coordinaciones previas al atentado.
De acuerdo con la declaración revelada por Semana, la presunta organización habría desplegado personas para monitorear cada movimiento de Montes Flórez y del abogado José Isaac Urueña. Entre las actividades investigadas aparecen seguimientos a vehículos, identificación de esquemas de seguridad, vigilancia en residencias y observación de rutinas diarias. Según el expediente, incluso se habrían utilizado vendedores ambulantes y automóviles particulares para pasar desapercibidos mientras recopilaban información sobre las víctimas.
Uno de los puntos que más preocupa a las autoridades es la supuesta capacidad logística y económica que tendría esta red. El testimonio entregado a la Fiscalía habla de pagos millonarios para ejecutar atentados y de una estructura dividida en funciones específicas, entre ellas inteligencia, transporte, coordinación y seguimiento. La investigación también menciona presuntos intentos de manipulación y desinformación tras las capturas de algunos involucrados, con el fin de desviar el rumbo del proceso judicial. Todas estas afirmaciones permanecen bajo verificación de las autoridades.
Las pesquisas apuntan además a que detrás del caso existiría una disputa relacionada con negocios de apuestas, empresas de vigilancia privada y viejas confrontaciones entre personas cercanas al círculo de poder que durante años rodeó a alias ‘La Gata’. Los investigadores tratan de establecer si el atentado estaría conectado con disputas económicas, cobro de deudas o retaliaciones derivadas de antiguos vínculos dentro de esas estructuras empresariales y políticas que tuvieron influencia en la región Caribe.
La declaración que hoy está en poder de la Fiscalía fue entregada por una mujer identificada como Yenni Paola Payares, es pareja sentimental de no de los involucrados en los hechos y quien aseguró conocer detalles de la presunta organización que habría planeado el atentado. Según su testimonio, detrás del ataque existiría una estructura dedicada a realizar seguimientos, recopilar información y coordinar acciones contra Raúl Montes y otras personas. La mujer afirmó además que por la ejecución del atentado se habría ofrecido una suma cercana a 1.000 millones de pesos, dinero que presuntamente sería distribuido entre quienes participaron en las labores de inteligencia y en la ejecución del ataque. Estas afirmaciones hacen parte de una investigación en curso y están siendo verificadas por las autoridades.
