Los expertos en clima espacial siguen de cerca la llegada de una denominada “tormenta solar caníbal”, un fenómeno poco común que ocurre cuando varias eyecciones de masa coronal (CME) expulsadas por el Sol se combinan mientras viajan por el espacio, formando una perturbación más potente antes de alcanzar la Tierra.
Este tipo de eventos recibe el nombre de “caníbal” porque una eyección más rápida alcanza y absorbe a otra más lenta, aumentando la energía y la velocidad de la tormenta resultante.
Según los especialistas, la interacción de estas partículas cargadas con el campo magnético terrestre podría generar tormentas geomagnéticas de intensidad moderada o fuerte, dependiendo de la orientación del campo magnético transportado por la nube solar.
Entre los posibles efectos se encuentran alteraciones temporales en las comunicaciones por radio, fluctuaciones en sistemas de navegación GPS, interferencias en algunos satélites y variaciones en redes eléctricas de alta tensión. No obstante, las autoridades científicas aseguran que este tipo de fenómenos son monitoreados permanentemente y que no representan un peligro directo para la población.
Uno de los efectos más llamativos podría ser la aparición de auroras boreales y australes en zonas donde normalmente no son visibles, ofreciendo un espectáculo natural poco frecuente.
La actividad solar ha aumentado debido a que el Sol se encuentra cerca del máximo de su ciclo solar de 11 años, una etapa caracterizada por una mayor cantidad de manchas solares, erupciones y eyecciones de masa coronal.
Los científicos continuarán observando la evolución del fenómeno para determinar su impacto real una vez interactúe con la magnetosfera terrestre.
