Lo hizo desde la ciudad de Montería, en un masivo acto a un costado del río Sinú, sobre la Avenida Primera, donde además tuvo pronunciamientos fuertes en contra de la oposición, en especial al candidato Abelardo De la Espriella, a quien describió como un “jovencillo de Miami que no conoce a Colombia, pero se crió y nació” en el municipio de Sahagún.
También lo tildó de “mequetrefe” e indicó que el proyecto gubernamental “derrotó 2 a 1 en su propia tierra” al candidato de la oposición. Esta es una cifra que coincide con el 55,55% de los votos obtenidos por Iván Cepeda en el departamento de Córdoba durante la contienda de primera vuelta del 31 de mayo.
Ese discurso de Petro, que estuvo lejos de lo que sería su despedida del gobierno y que oficialmente en la agenda presidencial la dieron a conocer como “Petro le cumple a Córdoba con 50 mil hectáreas para la Reforma Agraria”, ha generado muchas voces de rechazo, una de ellas es del gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta Bechara, quien con 48 horas de antelación a la visita presidencial había dicho que el mandatario siempre sería bienvenido al departamento, pero no hacer proselitismo.
La polémica surge porque días atrás el Consejo de Estado había ordenado al jefe de Estado evitar manifestaciones que pudieran interpretarse como participación en debates electorales o favorecimiento de determinados sectores políticos.
A pesar de esa decisión judicial, el mandatario mantuvo un discurso con fuertes referencias al futuro político del país y al rumbo que, según afirmó, debería seguir Colombia en los próximos años.
Las declaraciones provocaron reacciones inmediatas desde distintos sectores políticos. Voceros de la oposición cuestionaron el alcance de las palabras del presidente y señalaron que podrían constituir un desacato a las directrices emitidas por el alto tribunal.
