El ministro de Hacienda designado del gobierno de Abelardo de la Espriella, Miguel Gómez Martínez, lanzó fuertes críticas contra la reforma tributaria presentada por la administración saliente de Gustavo Petro. Durante una entrevista, aseguró que la iniciativa representa “el último gesto de irresponsabilidad” de un Gobierno que, según afirmó, incrementó el gasto público y ahora pretende recaudar cerca de 30 billones de pesos para cubrir el déficit fiscal.
Gómez sostuvo que la nueva administración impulsará una reforma tributaria con un enfoque completamente distinto, orientada a recuperar la competitividad de las empresas, reducir la carga impositiva sobre el sector productivo y fortalecer el crecimiento económico. El futuro ministro aseguró que la prioridad será ordenar las finanzas públicas mediante disciplina fiscal y un mayor control del gasto estatal.
Las declaraciones se producen en medio del proceso de empalme entre el Gobierno saliente y el presidente electo, marcado por diferencias sobre el manejo de las finanzas públicas y la situación fiscal que recibirá la próxima administración. El debate sobre la reforma tributaria se perfila como uno de los principales temas económicos de la transición hacia el nuevo gobierno.
