El presidente electo Abelardo de la Espriella anunció que su Gobierno pondrá en marcha una ofensiva militar de gran escala en la región del Catatumbo para enfrentar al ELN y a las disidencias de las FARC, con el objetivo de recuperar el control territorial y restablecer la seguridad en una de las zonas más golpeadas por el conflicto armado en Colombia.
Durante el anuncio, De la Espriella aseguró que las Fuerzas Militares tendrán instrucciones claras para actuar con contundencia contra los grupos armados ilegales que operan en Norte de Santander. El mandatario electo ha reiterado que su política de seguridad estará basada en el fortalecimiento de la Fuerza Pública y en el combate directo contra las organizaciones criminales, descartando nuevos beneficios para quienes permanezcan al margen de la ley.
La ofensiva estará enfocada en el Catatumbo, una región estratégica por su ubicación fronteriza con Venezuela y por la presencia de economías ilegales asociadas al narcotráfico. En los últimos años, esta zona ha sido escenario de enfrentamientos entre el ELN, las disidencias de las FARC y la Fuerza Pública, provocando desplazamientos masivos, homicidios y una grave crisis humanitaria.
El anuncio se produce en medio de la conformación del gabinete del nuevo Gobierno y marca uno de los primeros lineamientos de la estrategia de seguridad que implementará De la Espriella a partir del 7 de agosto. La decisión también representa un cambio frente a la política de negociación impulsada por la administración saliente, apostando por una respuesta militar para debilitar a los grupos armados ilegales.
