La crisis financiera de la Nueva EPS volvió al centro del debate nacional luego de que el presidente Gustavo Petro confirmara que la entidad registra pérdidas por 6,1 billones de pesos, deudas superiores a los 22 billones y un patrimonio negativo de 10,6 billones. Las cifras fueron conocidas tras la publicación de los estados financieros de 2023 y 2024, ordenada por decisión judicial.
A través de su cuenta de X, el mandatario aseguró que cerca de la mitad de la deuda, equivalente a 11 billones de pesos, corresponde a obligaciones del Estado, mientras que el resto pertenece a actores privados. Petro planteó que esos recursos sean reconocidos como deuda pública nacional para garantizar la estabilidad del sistema de salud.
El presidente también lanzó fuertes críticas contra Enrique Vargas Lleras, quien presidió la junta directiva de la Nueva EPS, al señalar que la millonaria deuda es consecuencia de una “deshonrosa administración”. Además, sostuvo que el modelo de intermediación financiera del sistema de salud permitió que la entidad llegara a la crítica situación que hoy enfrenta.
Tras las declaraciones del jefe de Estado, Enrique Vargas Lleras rechazó las acusaciones y afirmó que la crisis de la Nueva EPS se agravó durante la administración de Petro. El empresario aseguró que los estados financieros divulgados presentan inconsistencias y que no cuentan con el aval de la revisoría fiscal, por lo que responsabilizó al actual Gobierno del deterioro de la entidad
