La propuesta de implementar el trabajo por horas volvió a encender el debate político en Colombia, luego de que integrantes del equipo del presidente electo, Abelardo de la Espriella, mencionaran esa posibilidad como una alternativa para flexibilizar el mercado laboral. La iniciativa provocó una rápida respuesta del ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, quien afirmó que esa medida no está contemplada en la reforma laboral aprobada durante el Gobierno de Gustavo Petro.
Sanguino defendió el alcance de la reforma laboral y aseguró que el objetivo de la normativa es fortalecer los derechos de los trabajadores, mejorar las condiciones de contratación y garantizar una mayor estabilidad laboral. El ministro insistió en que el trabajo por horas no forma parte del texto aprobado y que cualquier modificación deberá tramitarse mediante nuevas iniciativas legislativas.
La controversia surgió después de que Charles Chapman, integrante del equipo económico del gobierno entrante, planteara la posibilidad de estudiar esquemas de contratación por horas como una herramienta para combatir la informalidad y ampliar las oportunidades de empleo. Sus declaraciones generaron reacciones tanto de sindicatos como de distintos sectores políticos.
El debate se suma a la discusión sobre el futuro de las políticas laborales en el país, en momentos en que comenzarán a aplicarse varios cambios derivados de la reforma laboral, entre ellos la reducción gradual de la jornada semanal y el incremento en los recargos por trabajo en domingos y festivos. Mientras el Gobierno saliente defiende estas medidas, el nuevo gobierno ha planteado revisar algunos aspectos de la legislación laboral vigente.
