El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, confirmó que sostuvo una reunión con el presidente Gustavo Petro para evaluar las condiciones de seguridad del proceso de empalme entre el Gobierno saliente y la administración del presidente electo, Abelardo de la Espriella. El encuentro se produjo en medio de las tensiones políticas que han marcado la transición presidencial y la suspensión de las mesas de empalme entre ambos equipos.
Según explicó el jefe de la cartera de Defensa, el objetivo fue revisar las garantías que deben brindar las Fuerzas Militares y la Policía Nacional para proteger a los funcionarios, instalaciones y actividades relacionadas con el cambio de gobierno. El ministro insistió en que la Fuerza Pública actuará con estricto apego a la Constitución y garantizará la seguridad de todos los actores involucrados en la transición. El funcionario calificó estas teorías como producto de una “desinformación muy fuerte” que busca generar confusión. Aseguró que la cúpula militar y policial tiene total claridad sobre su rol constitucional: “Aquí lo único que hay es seguridad y tranquilidad de todo este proceso democrático”. Ante las versiones que circulan en redes sociales sobre un posible desconocimiento de los resultados electorales o un “golpe de Estado”, el ministro fue tajante al transmitir el mensaje del presidente Petro. “El señor presidente me dijo: ‘¿Por qué están diciendo que golpe de estado, que no sé qué? Jamás, jamás voy a dar una orden… que vaya en contra de la ley’”.
La reunión ocurre mientras persiste la crisis institucional generada por la suspensión del empalme ordenada por el presidente electo, quien ha cuestionado al Gobierno de Petro y denunciado falta de garantías para continuar con el proceso. Pese a ello, el Ejecutivo ha reiterado que mantendrá los mecanismos necesarios para cumplir con la entrega del poder prevista para el próximo 7 de agosto.
Desde el Ministerio de Defensa señalaron que la prioridad es preservar el orden público y asegurar que la transición presidencial se desarrolle de manera pacífica y dentro del marco constitucional. El Gobierno ha insistido en que la institucionalidad debe prevalecer por encima de las diferencias políticas, mientras continúan los contactos para garantizar un relevo presidencial seguro.
