La Fiscalía de Bolivia ordenó este miércoles la captura del expresidente Evo Morales, quien es investigado por su presunta participación en los bloqueos de carreteras y protestas registrados entre mayo y junio de este año. La orden fue emitida por el fiscal Brayan Melgar e incluye cargos por terrorismo, alzamiento armado contra la seguridad y soberanía del Estado, además de otros delitos relacionados con las movilizaciones.
De acuerdo con la investigación, Morales también es señalado por los presuntos delitos de atentado contra la seguridad de los medios de transporte, asociación delictuosa, instigación pública a delinquir y atentado contra la seguridad de los servicios públicos. La decisión judicial fue confirmada por una persona cercana al exmandatario a la agencia EFE.
Las autoridades sostienen que las protestas y bloqueos buscaban presionar la renuncia del presidente Rodrigo Paz, en medio de una crisis económica que afectó el abastecimiento de alimentos, combustible y otros productos esenciales en varias regiones del país. Los bloqueos se extendieron durante varias semanas y obligaron al Gobierno a decretar un estado de excepción para restablecer la circulación en las principales vías.
La orden de captura representa un nuevo capítulo en los procesos judiciales que enfrenta Evo Morales y profundiza la tensión política en Bolivia. Hasta el momento, el expresidente no se ha pronunciado oficialmente sobre la decisión de la Fiscalía, mientras las autoridades avanzan en las acciones para hacer efectiva la orden de aprehensión.