La UEFA anunció una decisión sin precedentes al confirmar que sus 55 federaciones miembro no participarán en las competiciones organizadas por la FIFA mientras el organismo mantenga su plan de abrir a inversionistas privados la comercialización de torneos como la Copa del Mundo. La medida representa la mayor crisis institucional entre ambas entidades en décadas.
El conflicto surgió por la propuesta impulsada por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, de crear una filial que permitiría vender una participación de los derechos comerciales de los principales torneos a inversionistas privados. Para la UEFA, esta iniciativa pone en riesgo la esencia del fútbol al priorizar intereses económicos sobre los deportivos.
En un comunicado conjunto, las federaciones europeas rechazaron de forma unánime el proyecto y advirtieron que no volverán a disputar torneos de la FIFA hasta que la propuesta sea retirada definitivamente y existan garantías de que no será presentada nuevamente. La organización insistió en que la Copa del Mundo “no está en venta”.
De mantenerse el enfrentamiento, el impacto podría ser histórico, ya que pondría en riesgo la participación de las selecciones europeas en futuros torneos de la FIFA, incluidos campeonatos juveniles y el próximo Mundial femenino, además de generar incertidumbre sobre la organización de las grandes competencias internacionales.