El ministro del Interior designado del próximo Gobierno, Rodrigo Lara, abrió un nuevo debate político alrededor de la elección del próximo Contralor General de la República y pidió a las colectividades que respaldarán al Ejecutivo evitar que el cargo quede en manos de un representante cercano al Pacto Histórico.
Lara aseguró que el Gobierno entrante respetará las competencias del Congreso para elegir al jefe del organismo de control fiscal, pero insistió en la necesidad de que el próximo Contralor tenga independencia política y capacidad para ejercer vigilancia sobre el manejo de los recursos públicos.
El funcionario afirmó que la Contraloría debe estar alejada de intereses partidistas y convertirse en una institución que garantice transparencia, control y lucha contra la corrupción. Según Lara, el país necesita organismos de control que actúen con autonomía frente al Gobierno de turno.
La posición del ministro designado genera una nueva discusión entre las bancadas del Congreso, que deberán definir sus apoyos para la elección del sucesor del actual Contralor. El proceso será clave para medir las alianzas políticas del nuevo Gobierno y su relación con los diferentes sectores.