El presidente electo Abelardo De la Espriella respondió a las críticas por las adecuaciones que se realizan en la futura sede de la Presidencia en Barranquilla y aseguró que el proyecto no busca levantar un nuevo palacio de gobierno, sino impulsar una nueva forma de gobernar más cercana a las regiones.
Durante sus declaraciones, De la Espriella explicó que los recursos destinados a las obras provienen de fuentes previamente definidas y que las adecuaciones corresponden a un edificio ya existente. Insistió en que la iniciativa hace parte de su propuesta de descentralizar el poder y fortalecer la presencia institucional fuera de Bogotá.
El mandatario electo reiteró que Barranquilla será un eje estratégico de su administración y defendió la decisión de establecer allí una de las principales sedes del Gobierno nacional. Según afirmó, el propósito es acercar el Estado a las regiones y demostrar que Colombia puede gobernarse desde distintos territorios.
Las declaraciones se producen en medio del debate generado por el traslado de funciones presidenciales a la capital del Atlántico, una propuesta que ha despertado tanto respaldo como cuestionamientos en diferentes sectores políticos y ciudadanos.