El nuevo presidente de Colombia pronunció su primer discurso como jefe de Estado desde el Cantón Militar Pichincha, en Cali. Seguridad, lucha contra el narcotráfico, economía, campo, educación, tecnología, familia y una fuerte ofensiva contra la corrupción marcaron su mensaje.
Abelardo de la Espriella asumió este viernes 7 de agosto la Presidencia de Colombia para el periodo 2026-2030 y en su primer discurso como jefe de Estado, presentó las principales líneas que marcarán el comienzo de su administración. Después de recibir la banda presidencial durante la ceremonia realizada en la Arena de la Universidad Santiago de Cali, el mandatario se trasladó al Cantón Militar Pichincha, escenario desde el cual pronunció su primer mensaje presidencial y fijó el tono de lo que, según anunció, será su gobierno.
La decisión de dirigirse al país desde una instalación militar tuvo un fuerte componente simbólico. De la Espriella vinculó el lugar con la historia de la independencia y con el papel que, a su juicio, debe desempeñar actualmente la Fuerza Pública en la defensa de la libertad y la seguridad de los colombianos.“Ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden”Uno de los principales mensajes del nuevo mandatario fue la promesa de recuperar la autoridad del Estado.“He venido a cerrar un largo capítulo de resignación nacional”, afirmó De la Espriella al comienzo de su intervención, antes de asegurar que su llegada al poder representa el inicio de una transformación profunda.“Ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad”, manifestó.
El presidente también buscó enviar un mensaje de unidad al asegurar que gobernará tanto para quienes votaron por él como para quienes respaldaron otras opciones políticas.“Seré el presidente de todos los colombianos”, sostuvo. La seguridad ocupó buena parte del discurso. Desde el Cantón Militar Pichincha, De la Espriella impartió una orden directa a las Fuerzas Militares y a la Policía Nacional para combatir las estructuras criminales. El mandatario advirtió que quienes continúen vinculados a organizaciones armadas y actividades delictivas tendrán dos caminos: someterse a la ley o enfrentar la respuesta del Estado.“Que no se equivoquen. El tigre ha llegado y sabrán lo duro que muerde cuando se trata de defender al pueblo colombiano”, afirmó, retomando la figura del “Tigre” con la que identificó su proyecto político.
El nuevo presidente también anunció que en las próximas horas su Gobierno dará a conocer un listado de grupos considerados narcoterroristas, con el propósito de entregar nuevas herramientas a la Fuerza Pública para combatirlos. De la Espriella fue contundente al referirse a las organizaciones armadas y a la política de seguridad que implementará durante su administración. El mandatario sostuvo que la opción del diálogo está agotada y anunció una política de confrontación directa contra las estructuras criminales. También aseguró que la erradicación de los cultivos ilícitos será una prioridad nacional y planteó utilizar diferentes mecanismos, incluida la fumigación con herbicidas bajo las condiciones legales y ambientales correspondientes.
Uno de los anuncios más llamativos estuvo relacionado con la sustitución de cultivos de coca por productos legales.“La coca dará paso al coco, al cacao, al café, al maíz, a la palma y a una agricultura honrada”, afirmó el presidente. La propuesta busca combinar la lucha contra los cultivos ilícitos con alternativas productivas para las comunidades rurales. Grandes cárceles para enfrentar al crimenDentro de su estrategia de seguridad, el nuevo Gobierno también anunció la construcción de grandes centros penitenciarios destinados a recluir a personas consideradas amenazas para la seguridad nacional. El mensaje general del mandatario estuvo dirigido a recuperar el control territorial y fortalecer la capacidad del Estado para enfrentar a las organizaciones criminales. El campo será una prioridadEl sector agropecuario también tuvo un espacio importante en el discurso. De la Espriella destacó el papel de los campesinos y productores colombianos y sostuvo que el campo debe convertirse en uno de los motores del crecimiento económico y del desarrollo nacional. Su Gobierno, anunció, buscará fortalecer la producción agropecuaria mediante programas de apoyo, acceso al crédito, subsidios y herramientas para mejorar las condiciones de los productores.
El mandatario recordó además una experiencia personal durante la pandemia relacionada con las labores de siembra, que, según relató, le permitió conocer de cerca algunas de las dificultades que enfrentan los trabajadores del campo. Eliminación del impuesto al patrimonio y respaldo a EcopetrolEn materia económica, De la Espriella anunció que su Gobierno buscará eliminar el impuesto al patrimonio. También aseguró que respetará la independencia del Banco de la República, una señal dirigida a los mercados y a los actores económicos sobre la autonomía de la política monetaria. El presidente planteó además una estrategia orientada a recuperar la confianza, incentivar la inversión, fortalecer la creación de empresas y generar empleo. Otro de los puntos mencionados fue Ecopetrol. De la Espriella aseguró que buscará recuperar y fortalecer la principal compañía petrolera del país dentro de su estrategia económica y energética.
Tecnología: jóvenes colombianos como creadoresLa innovación tecnológica también apareció entre las prioridades del nuevo Gobierno.De la Espriella sostuvo que Colombia debe dejar de ser únicamente consumidora de tecnología desarrollada en otros países y avanzar hacia la creación de conocimiento y soluciones propias. El objetivo, explicó, será que los jóvenes colombianos puedan convertirse en creadores e innovadores tecnológicos y competir en una economía cada vez más digital. El mandatario también planteó utilizar herramientas como la inteligencia artificial y el blockchain para fortalecer los mecanismos de transparencia y detectar patrones relacionados con posibles hechos de corrupción.“Las aulas pertenecen al conocimiento, no a la propaganda política”La educación fue otro de los capítulos destacados. El presidente defendió la libertad de pensamiento y cuestionó cualquier utilización de las instituciones educativas para fines de adoctrinamiento político.“Las aulas pertenecen al conocimiento, las ciencias, las humanidades y el pensamiento libre. Nunca a la propaganda política”, afirmó.
El planteamiento se conectó con uno de los conceptos que caracterizó su campaña: la llamada “batalla cultural”, relacionada con la recuperación de valores, la familia, el mérito, la disciplina, el respeto por la ley y la responsabilidad individual.Cadena perpetua para quienes maltraten a mujeres y niñosUno de los anuncios más fuertes del discurso estuvo relacionado con la protección de las mujeres y los menores de edad. De la Espriella aseguró que durante su Gobierno se buscará que quienes maltraten a mujeres o niños reciban las penas más severas.“Todo el peso de la ley caerá sobre el que maltrate a una mujer o un niño y debe ser castigado con cadena perpetua”, manifestó. La propuesta deberá ahora convertirse en iniciativas concretas y enfrentar los respectivos debates jurídicos y constitucionales dentro del ordenamiento colombiano. La corrupción fue presentada por De la Espriella como otro de los grandes enemigos que enfrentará su administración. El nuevo presidente cuestionó el manejo de los recursos públicos durante los últimos cuatro años y aseguró que su Gobierno buscará entregar a la justicia información relacionada con posibles hechos de corrupción. También advirtió que acudirá a mecanismos judiciales internacionales cuando considere necesario y prometió que los responsables no tendrán lugares donde esconderse.
En materia de transparencia, insistió en la utilización de herramientas tecnológicas para detectar patrones de corrupción. No habrá constituyenteOtro anuncio político de alto impacto fue su compromiso de no impulsar una Asamblea Nacional Constituyente. De la Espriella aseguró que durante su Gobierno “no se abrirá camino a ninguna constituyente” y sostuvo que cuatro años son suficientes para cumplir el programa con el que llegó a la Presidencia. La declaración marca una diferencia frente a la propuesta de constituyente que fue defendida durante el Gobierno anterior. El mandatario también planteó revisar el funcionamiento de la Jurisdicción Especial para la Paz. De la Espriella cuestionó que la justicia pueda convertirse en un mecanismo de indulgencia frente a quienes participaron en hechos relacionados con el conflicto armado y anunció que revisará “con absoluto rigor” la naturaleza y los efectos de esta jurisdicción. Un Gobierno que promete recorrer las regiones. El nuevo presidente insistió además en que su administración no estará concentrada exclusivamente en Bogotá. Retomando una frase del expresidente del Gobierno español Adolfo Suárez, De la Espriella afirmó:“Puedo prometer y prometo que gobernaré desde las regiones”.También prometió recorrer el territorio nacional y sostuvo que ningún colombiano debe sentirse abandonado por el Gobierno. Su propuesta apunta a fortalecer las regiones para que tengan mayor capacidad de decidir, ejecutar proyectos y construir su propio desarrollo.
La familia ocupó igualmente un lugar central en el discurso. De la Espriella aseguró que su Gobierno buscará recuperar valores como el mérito, la disciplina, el respeto por la ley, el amor por Colombia, la responsabilidad individual y la creencia en Dios.“La fortaleza de la familia es la fortaleza de Colombia”, sostuvo. El presidente presentó esta agenda como parte de una “batalla cultural” destinada, según explicó, a recuperar la confianza de los colombianos en sus principios e instituciones. Con su primer discurso presidencial, Abelardo de la Espriella trazó las principales líneas de su administración: seguridad y lucha frontal contra el narcotráfico, fortalecimiento de la Fuerza Pública, recuperación económica, apoyo al campo, tecnología, educación, protección de mujeres y niños, lucha contra la corrupción y descentralización. El discurso también dejó claro que su Gobierno pretende marcar una ruptura con varias de las políticas de la administración de Gustavo Petro, especialmente en materia de seguridad, negociación con grupos armados y orientación económica.
Ahora comienza la etapa más compleja: convertir los anuncios realizados desde el Cantón Militar Pichincha en decretos, proyectos de ley, políticas públicas y resultados concretos.Con la frase “el tigre ha llegado”, De la Espriella cerró su primer mensaje como presidente de Colombia y dejó planteado el rumbo que pretende darle al país durante los próximos cuatro años.