El presidente Abelardo De la Espriella confirmó este sábado que 43 de los 117 reclusos cuyo traslado fue ordenado desde la cárcel de Itagüí, Antioquia, ya fueron llevados a establecimientos penitenciarios de máxima seguridad. Los 74 traslados restantes, según informó el mandatario, se realizarán durante las próximas horas.
De acuerdo con el presidente, la decisión busca impedir que personas privadas de la libertad continúen coordinando actividades criminales desde los centros penitenciarios. De la Espriella afirmó que su Gobierno pretende recuperar el control de las cárceles y evitar que sean utilizadas para extorsiones, asesinatos o narcotráfico.
El mandatario aseguró además que está coordinando personalmente operaciones contra objetivos de alto valor dentro de su estrategia de seguridad. Según De la Espriella, su administración aplicará una política de mayor contundencia contra las estructuras criminales y buscará recuperar el control territorial.
“Se acabó la cárcel como centro de operaciones para los bandidos”, sostuvo el presidente, quien también advirtió que quienes integren grupos armados y no se sometan a la autoridad enfrentarán la respuesta de la Fuerza Pública dentro del marco del derecho.