La cárcel de Palogordo, en Girón, Santander, recibió este sábado a los primeros 17 presos considerados de alta peligrosidad, como parte del operativo ordenado por el Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella para trasladar internos de alto perfil a establecimientos penitenciarios de mayor seguridad. Los reclusos hacen parte de un grupo de 117 internos que fueron redistribuidos en diferentes cárceles del país, procedentes principalmente del establecimiento penitenciario de Itagüí, Antioquia.Los destinos incluyen centros ubicados en Bogotá, Medellín, Girón, Valledupar, La Dorada, Palmira, Ibagué y El Barne.
En Santander, el traslado generó preocupación entre funcionarios del INPEC, quienes solicitaron reforzar las medidas de seguridad para garantizar la protección de los guardianes y controlar adecuadamente a los nuevos internos. El llamado ocurre pocos días después del asesinato del inspector del INPEC Efraín Quesada Urrego, ocurrido el 6 de agosto.
El Gobierno sostiene que la operación busca recuperar el control de las cárceles y evitar que organizaciones criminales continúen coordinando actividades delictivas desde los centros penitenciarios.La administración de De la Espriella ha señalado que esta política hará parte de su estrategia de seguridad y que quienes intenten utilizar las cárceles como centros de operaciones criminales enfrentarán todo el peso de la ley.