El Gobierno Nacional confirmó este lunes 10 de agosto que 111 personas han muerto y otras 87 resultaron heridas como consecuencia del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia durante la mañana. El presidente Abelardo de la Espriella entregó el balance desde el Puesto de Mando Unificado instalado en la sede de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). La prioridad de las autoridades continúa siendo localizar y rescatar a las personas que permanecen bajo los escombros.
El movimiento telúrico tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó, y una profundidad de 96 kilómetros, según el reporte del Servicio Geológico Colombiano. La fuerza del terremoto provocó afectaciones en diferentes regiones del país y fue sentido con intensidad en ciudades como Bogotá, Cali, Medellín, Pereira, Manizales y Bucaramanga. Además, las autoridades ya contabilizan más de 20 réplicas, mientras la Dimar informó que no existe amenaza de tsunami para la costa Pacífica colombiana.
La magnitud de la emergencia también se refleja en los daños materiales: 1.575 viviendas resultaron averiadas, 37 fueron destruidas y 61 edificios colapsaron. Asimismo, se reportaron afectaciones en 18 centros de salud, 52 centros educativos y 17 centros comunitarios. En materia de movilidad, 18 vías presentan daños y siete aeropuertos registraron afectaciones en su infraestructura, con seis de ellos sin operación para vuelos comerciales.
Ante la gravedad de la situación, el Gobierno declaró la emergencia de carácter nacional y anunció que el presidente asumirá directamente el liderazgo de la respuesta. Equipos encabezados por ministros y el vicepresidente José Manuel Restrepo serán enviados a las zonas afectadas con apoyo de la Fuerza Pública y la Policía. El mandatario hizo además un llamado a los colombianos a mantenerse unidos y pidió que los reportes sobre la emergencia sean canalizados exclusivamente por la Sala de Crisis Nacional.