El alcalde de Cali, Alejandro Eder, decretó el toque de queda en la ciudad luego del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia y provocó graves daños en diferentes sectores de la capital del Valle del Cauca. La medida busca proteger a los ciudadanos y mantener el orden público durante la emergencia.
El toque de queda comenzó a regir desde las 8:00 de la noche de este lunes 10 de agosto y se extenderá hasta las 6:00 de la mañana del martes 11 de agosto. La decisión fue tomada después de que las autoridades recibieran alertas sobre posibles saqueos y actos de vandalismo en algunos puntos de la ciudad afectados por el terremoto.
De manera paralela, fueron desplegadas unidades del Ejército en sectores estratégicos de Cali, con el objetivo de reforzar la seguridad y evitar nuevos hechos de alteración del orden público mientras continúan las labores de rescate, atención a los heridos y evaluación de las estructuras afectadas por el fuerte movimiento telúrico.