Las autoridades continúan las labores de búsqueda y atención de los afectados tras el terremoto de magnitud 7,7 que golpeó Indonesia, mientras aumenta el número de víctimas.
El fuerte movimiento telúrico tuvo su epicentro a unos 68 kilómetros de la ciudad de Ende, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental. Tras el sismo se registraron varias réplicas, entre ellas una de magnitud 6,1, lo que aumentó la preocupación entre los habitantes.
Las autoridades confirmaron además que dos personas sufrieron heridas graves, 11 resultaron con lesiones leves y cerca de 2.000 habitantes evacuaron la zona. Equipos de rescate continúan buscando posibles sobrevivientes entre los escombros y se preparaba el envío de helicópteros y un avión para apoyar la emergencia.
Inicialmente también se emitió una alerta por posible tsunami, con previsiones de olas de entre 0,5 y 3 metros en varias provincias, aunque posteriormente fue levantada. Mientras tanto, las autoridades continúan evaluando la magnitud total de los daños provocados por el terremoto.