El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, prometió ampliar y profundizar la cooperación con Rusia y expresó su respaldo al presidente Vladímir Putin en medio de las advertencias de Ucrania sobre un posible nuevo despliegue de tropas norcoreanas. En un mensaje enviado a Putin, Kim aseguró que Pyongyang mantendrá su apoyo a Moscú y manifestó su convicción de que Rusia alcanzará la victoria en lo que calificó como una “guerra sagrada” para defender sus intereses de seguridad y la justicia internacional.
El pronunciamiento se produce mientras aumenta la preocupación por la posibilidad de que Corea del Norte envíe más soldados para apoyar a las fuerzas rusas en la guerra contra Ucrania. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó en agosto que Moscú y Pyongyang podrían desplegar entre 30.000 y 50.000 militares norcoreanos adicionales en territorio ruso. Corea del Sur también ha detectado preparativos para un posible nuevo despliegue, aunque su inteligencia ha señalado que no existen indicios de que sea inminente.
Corea del Norte ya ha enviado miles de efectivos y armamento a Rusia. Según estimaciones surcoreanas, desde finales de 2024 Pyongyang habría enviado alrededor de 15.000 soldados de combate, además de ingenieros y personal de construcción. A cambio de su apoyo militar, el régimen de Kim estaría recibiendo beneficios económicos y asistencia tecnológica y militar de Moscú. La cooperación quedó respaldada por un tratado firmado en 2024 que contempla asistencia militar entre ambos países en caso de agresión.
El acercamiento entre Kim y Putin representa una alianza cada vez más importante dentro del conflicto ucraniano y también tiene consecuencias para la seguridad en Asia. Corea del Norte obtiene experiencia de combate, recursos y tecnología militar, mientras Rusia recibe municiones, misiles y personal para sostener su esfuerzo bélico. La posibilidad de un nuevo envío masivo de soldados norcoreanos podría aumentar todavía más el peso de Pyongy