Un informe de inteligencia citado por del gobierno de Colombia, advierte sobre la presunta presencia de células clandestinas vinculadas al ELN y a disidencias de las Farc en diez universidades públicas del país. Según el documento, las estructuras buscarían utilizar colectivos estudiantiles y organizaciones sociales para promover procesos de radicalización y generar escenarios de violencia y desestabilización urbana.
Las instituciones mencionadas están ubicadas en Bogotá, Medellín, Bucaramanga, Cali, Popayán y Neiva. Entre ellas aparecen las universidades Nacional, Distrital y Pedagógica; la Universidad de Antioquia, la Universidad Nacional sede Medellín y el Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid; además de la UIS, la Universidad del Valle, la Universidad de Popayán y la Universidad Surcolombiana. El informe también señala que existiría interés en ampliar esa presencia a otras ciudades.
De acuerdo con el reporte, las autoridades investigan posibles mecanismos de financiación y apoyo logístico, que incluirían recursos enviados por las organizaciones armadas, actividades de autosostenimiento y otras fuentes todavía bajo investigación. El documento también menciona presuntas actividades relacionadas con microtráfico, hurto y extorsión, así como la preparación de artefactos explosivos para eventuales acciones violentas contra la Policía y la infraestructura estatal.
El presidente Abelardo De La Espriella anunció la elaboración de un protocolo nacional para diferenciar la protesta pacífica de situaciones que impliquen violencia, flagrancia o alteraciones graves del orden público. El mandatario afirmó que la autonomía universitaria no puede convertirse en un mecanismo de impunidad, mientras que sectores universitarios y políticos han planteado la necesidad de proteger la autonomía de las instituciones y los derechos humanos. Por su parte, las afirmaciones contenidas en el informe corresponden investigaciones y hallazgos de los servicios de inteligencia de Colombia.