Santa Marta amaneció este martes bajo un clima de zozobra que se agravó durante la mañana, cuando un grupo de hombres armados llegó hasta una sede del supermercado Olímpica, ubicada en la calle 30, y disparó varias veces contra el establecimiento. Según la información preliminar, los sujetos llegaron en motocicletas y, tras intimidar a quienes se encontraban en el lugar, dispararon contra la sede comercial antes de huir del sector. El hecho se suma a una jornada marcada por la quema de una tractomula, disparos en zonas comerciales y la incineración de dos buses cerca del barrio 11 de Noviembre.
El ataque se enmarca en la tensión que vive la ciudad por el cierre de establecimientos comerciales, luego de las amenazas ligadas a un presunto paro armado atribuido a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), también conocidas como “Los Pachencas”. El comunicado, difundido tras un operativo de la Fuerza Pública en la Sierra Nevada, señala represalias por los ataques del Gobierno contra la organización y decreta la medida por 48 horas en todo el Magdalena, con especial afectación en la Troncal del Caribe, Santa Marta y la zona bananera. La operación policial, que dejó siete integrantes muertos —entre ellos alias “Cholo”, segundo cabecilla de la estructura— y tres capturados, además de un arsenal incautado, golpeó las capacidades de mando, seguridad, movilidad, armamento y financiación del grupo.
Ante la escalada, el presidente Abelardo De La Espriella viajó personalmente a Santa Marta para asumir el manejo de la crisis de seguridad y encabezar un consejo extraordinario, donde advirtió con firmeza que no permitirá que la ciudad quede sometida por el paro armado. Por su parte, la Policía Nacional desplegó este martes todas sus capacidades en zonas comerciales, mientras la Fuerza Aérea Colombiana realiza sobrevuelos sobre la ciudad, y las autoridades han logrado restablecer la movilidad en gran parte de las vías del Magdalena, aunque el comercio permanece mayoritariamente cerrado y buena parte de la población opta por resguardarse en sus viviendas mientras las investigaciones sobre el ataque a la Olímpica continúan en curso.