Los ataques registrados en las últimas horas dejaron al menos ocho personas muertas en Ucrania y una más en Rusia, en medio de la continuidad de las hostilidades entre ambos países.
Los hechos se produjeron después de que Moscú rechazara una petición de Alemania para avanzar hacia un cese de las hostilidades. La negativa mantiene la tensión diplomática mientras continúan los ataques y las operaciones militares en distintos puntos del conflicto.
Las autoridades de ambos países reportaron daños y víctimas como consecuencia de los ataques, mientras la comunidad internacional sigue buscando vías para reducir la escalada. La situación vuelve a poner sobre la mesa las dificultades para alcanzar un acuerdo que permita frenar la violencia.