El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó controversia tras afirmar que podría haber hecho “cosas muy malas” a Hillary Clinton y a los expresidentes Barack Obama y Joe Biden. Las declaraciones fueron realizadas el miércoles 7 de octubre durante un acto en el Despacho Oval de la Casa Blanca, cuando fue consultado sobre la posibilidad de que los demócratas promuevan un nuevo juicio político en su contra si recuperan el control del Congreso en las elecciones de noviembre.
Durante su intervención, Trump sostuvo que decidió no actuar contra sus adversarios por considerar que hacerlo habría sido inapropiado y que debía respetar la institución presidencial. Sin embargo, recordó que fue sometido a dos juicios políticos durante su primer mandato y cuestionó las actuaciones de sus opositores demócratas. Ni Clinton ni Obama ni Biden tuvieron participación directa en esos dos procesos de destitución
Las declaraciones se producen en medio de la confrontación política entre republicanos y demócratas, a pocas semanas de las elecciones legislativas del 3 de noviembre. Algunos congresistas demócratas han planteado la posibilidad de impulsar un nuevo juicio político si obtienen mayoría en la Cámara de Representantes, mientras otros dirigentes del partido han señalado que esa iniciativa no constituye una prioridad.