La Fiscalía Seccional Atlántico investiga una denuncia por presunto acto sexual agravado contra una adolescente de 16 años en un inmueble de Pradomar, en Puerto Colombia, donde funciona el establecimiento Kilymandiaro. Julio Rodríguez Del Villar, abogado de la familia, dijo a El Heraldo que la denuncia formal se presentó hace pocos días y que ya se entrevistó a varios testigos.
Según él, la Fiscalía tiene también videos, mensajes y material de celulares. Espera avances esta semana y no descarta que se solicite una orden de captura, decisión que corresponde a las autoridades judiciales. La investigación está a cargo de la UENNA, unidad de la Fiscalía para delitos contra menores.Según el relato del abogado, los hechos habrían ocurrido el viernes 2 de octubre. La joven, que practica surf en esas playas, habría sido llamada por un hombre al que conocía y llamaba “tío”, quien la habría llevado a una oficina dentro del inmueble.
El abogado dice que circulan videos que, a su juicio, muestran al hombre llevándola de la mano hacia ese lugar. Según la menor, logró salir y contó lo sucedido a su familia. Por ocurrir a puerta cerrada y sin testigos presenciales, el abogado sostiene que su testimonio tiene el mayor peso.El abogado también denuncia presuntas intimidaciones: dice que, tras hacerse público el caso, vehículos habrían pasado o permanecido frente a la casa de la familia. Añade que el establecimiento envió mensajes a deportistas indicando que los menores no pueden usar las playas sin un adulto, lo que afecta los entrenamientos.
Kilymandiaro, en un comunicado del 7 de octubre, afirmó que lo opera una sociedad independiente que arrienda el inmueble y que el hombre mencionado es el propietario, pero no integra esa sociedad. Dijo que no emitirá juicios y que corresponde a las autoridades determinar lo sucedido. Las versiones de la familia siguen siendo alegaciones en investigación.