Una serie de ataques con drones dejó más de 100 personas muertas en Sudán desde el fin de semana, en una nueva escalada de violencia entre el Ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), grupo paramilitar que combate contra las fuerzas gubernamentales desde abril de 2023. Los ataques afectaron a Jartum, la capital, y varias localidades del oeste del país.
Uno de los episodios más mortíferos ocurrió cerca de un mercado en Al Dibab, en el estado de Kordofán Occidental. Según residentes y fuentes médicas, un dron impactó en un punto de transporte donde numerosas personas esperaban regresar a sus hogares después de la jornada comercial. El ataque habría causado alrededor de 80 muertes, y los testimonios indican que hubo un segundo impacto minutos después.La violencia también alcanzó Nyala, en Darfur del Sur, donde fuentes médicas reportaron 17 fallecidos y 23 heridos en otro ataque. En Jartum, un bombardeo contra una vivienda dejó cuatro muertos, incluidos tres niños pequeños, según información médica citada por medios internacionales. Las partes enfrentadas se han atribuido o reprochado distintos ataques, mientras continúan las denuncias por las consecuencias sobre la población civil.
La guerra en Sudán, iniciada en abril de 2023, ha provocado desplazamientos masivos, hambre y una grave emergencia humanitaria. La ONU ha expresado preocupación por los ataques con drones contra civiles e infraestructura. La intensificación de estas operaciones aumenta el temor a nuevas víctimas y dificulta la asistencia a millones de personas que necesitan ayuda urgente.