La Unión Europea rechazó la posibilidad de que Estados Unidos y Rusia negocien un nuevo acuerdo de seguridad para Europa sin la participación directa de los países del continente. La controversia surgió después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara que su propuesta podría abarcar no solo a Ucrania, sino también al conjunto de Europa.
La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, advirtió que Vladímir Putin no tiene derecho a decidir sobre la seguridad del continente. La funcionaria insistió en que Europa ya cuenta con mecanismos de seguridad establecidos y que cualquier acuerdo deberá incluir a la Unión Europea.
Ucrania también expresó su preocupación. El presidente Volodímir Zelenski advirtió que el plan estadounidense podría resultar peligroso si termina permitiendo que Rusia influya en las decisiones de seguridad de otros países. Kiev insiste en que su soberanía y su integridad territorial deben ser respetadas en cualquier negociación.
La propuesta se produce mientras Washington prepara nuevas conversaciones entre Ucrania y Rusia en Abu Dabi, previstas para el 10 y 11 de noviembre. El principal desafío será encontrar garantías de seguridad que permitan avanzar hacia el fin de la guerra sin comprometer la autonomía de Ucrania ni los intereses de los países europeos.