La misión Artemis II de la NASA marcará un nuevo paso en la exploración espacial al llevar astronautas a orbitar la Luna y observar de cerca su lado oculto. Este histórico viaje busca probar sistemas clave para futuras misiones tripuladas y preparar el camino para el regreso de humanos a la superficie lunar en los próximos años.
Sin embargo, los astronautas podrían experimentar varios cambios en su cuerpo al regresar a la Tierra. La exposición prolongada a la microgravedad provoca pérdida de masa muscular, debilitamiento óseo y alteraciones en el equilibrio, lo que puede dificultar movimientos simples durante los primeros días tras el retorno.
Además, los especialistas advierten que el cuerpo también puede presentar efectos en la visión, cambios en la circulación y fatiga mientras se readapta a la gravedad terrestre. Por esta razón, los astronautas deben someterse a procesos de recuperación y monitoreo médico intensivo tras completar la misión.
