La situación de orden público en Cali se torna cada vez más preocupante. En las últimas horas, el alcalde de la ciudad, Alejandro Eder, confirmó que detrás de la reciente explosión en inmediaciones del Batallón Pichincha hubo un intento de atentado terrorista con cilindros bomba.

Según explicó el mandatario, las autoridades lograron evitar una tragedia mayor luego de que dos cilindros cargados con explosivos fueran lanzados contra la guarnición militar. Sin embargo, los artefactos no detonaron como estaba previsto, lo que redujo el impacto del ataque.

“El objetivo era causar una afectación mucho más grande”, señaló Eder, quien además indicó que este tipo de acciones representan una escalada en las amenazas contra la Fuerza Pública y la ciudadanía en general.

El hecho está directamente relacionado con la explosión reportada previamente en la zona, donde un bus escolar terminó incendiado, generando pánico entre los habitantes del sector. Aunque en ese momento no se tenía claridad sobre lo ocurrido, las declaraciones del alcalde confirman que se trató de un acto premeditado.

Las autoridades manejan la hipótesis de que grupos armados ilegales estarían detrás de este intento de atentado, en medio de un contexto de tensión en varias regiones del país. Equipos especializados en explosivos ya se encuentran analizando los restos encontrados en el lugar para identificar el tipo de material utilizado y establecer responsabilidades.

El Batallón Pichincha, ubicado en una zona estratégica del sur de Cali, ha sido históricamente un punto clave para las operaciones militares en el suroccidente colombiano, lo que lo convierte en un objetivo potencial para organizaciones criminales.

Tras el incidente, se reforzó la seguridad en toda el área, con presencia de Ejército, Policía y unidades antiexplosivos. Además, se activaron protocolos especiales para prevenir nuevos ataques y garantizar la protección de la población civil.

El alcalde también hizo un llamado a la calma, pero insistió en la necesidad de fortalecer las acciones contra estructuras criminales que buscan desestabilizar la ciudad. “No vamos a permitir que el terrorismo regrese a Cali”, afirmó.

Este nuevo hecho violento se suma a una serie de eventos recientes que han encendido las alarmas sobre el deterioro de la seguridad en algunas zonas del país. Expertos advierten que el uso de cilindros bomba recuerda prácticas utilizadas por grupos armados en décadas pasadas, lo que genera preocupación por un posible recrudecimiento del conflicto.

Mientras avanzan las investigaciones, la ciudadanía permanece en alerta y a la espera de resultados que permitan esclarecer completamente lo ocurrido y evitar nuevos ataques.

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