La Organización de las Naciones Unidas (ONU) convocó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad tras la muerte de tres cascos azules en el sur de Líbano en menos de 24 horas. Los militares, de nacionalidad indonesia y desplegados dentro de la misión de paz de la ONU, formaban parte de un contingente bajo mando español. El hecho ha generado gran preocupación internacional debido al aumento de la violencia en la región.
Según informó la misión de la ONU en el país, dos de los soldados murieron después de la explosión de un vehículo cerca de la localidad de Bani Hayyan, mientras que otro falleció tras el impacto de un proyectil en una posición de las fuerzas de paz. El origen de los ataques aún no ha sido confirmado y las autoridades de Naciones Unidas iniciaron una investigación para esclarecer lo ocurrido.
Gobiernos y autoridades internacionales condenaron el incidente y exigieron una investigación completa. España, que mantiene cerca de 650 militares en la zona, expresó su preocupación por la seguridad de sus tropas y pidió que se respete la labor de los cascos azules, cuya misión es mantener la estabilidad en la frontera entre Líbano e Israel y evitar una escalada mayor del conflicto.
