Dos hermanos adolescentes viven una experiencia que parece repetirse de la manera más dolorosa. Años atrás perdieron a su madre durante un terremoto en Venezuela y ahora, en Colombia, volvieron a sentir el temor provocado por un fuerte movimiento telúrico.
Los jóvenes se encuentran entre las historias que han quedado marcadas por el terremoto que golpeó diferentes regiones de Colombia. El nuevo sismo reactivó recuerdos de aquella tragedia familiar y volvió a ponerlos frente a un miedo que creían haber dejado atrás.
La experiencia ha sido especialmente difícil porque el terremoto en Venezuela no solo significó para ellos un momento de angustia: también terminó con la vida de su madre, dejando una herida que todavía permanece.
Ahora, al experimentar nuevamente un terremoto, los hermanos tuvieron que enfrentar las mismas sensaciones de incertidumbre y temor. Su historia refleja cómo una emergencia natural puede dejar consecuencias que van mucho más allá de los daños materiales.
La tragedia también evidencia el impacto emocional que los desastres naturales pueden generar en niños y adolescentes que han vivido experiencias traumáticas similares.
Mientras Colombia continúa atendiendo a las comunidades afectadas por el reciente terremoto, historias como la de estos hermanos recuerdan que la recuperación no solamente implica reconstruir viviendas y recuperar infraestructura, sino también acompañar a quienes quedaron marcados emocionalmente por la tragedia.