Las fuerzas rusas lanzaron una nueva ofensiva con misiles y drones contra la capital de Kiev, provocando graves daños en zonas residenciales y el colapso parcial de un edificio. Equipos de emergencia trabajaron durante horas para rescatar a personas que quedaron atrapadas bajo los escombros.
Las autoridades ucranianas informaron que el bombardeo afectó varios sectores de la ciudad y generó incendios, cortes de energía y momentos de pánico entre la población. El ataque forma parte de la escalada militar que continúa impactando a distintas regiones de Ucrania.
Los servicios de rescate y defensa civil permanecen desplegados en las áreas afectadas mientras continúan las labores de búsqueda. Hasta el momento, funcionarios locales reportan heridos y daños estructurales considerables tras el ataque aéreo ruso.
