Las elecciones parlamentarias en Armenia se celebrarán el 7 de junio y Rusia aumenta la presión sobre su antiguo aliado por su acercamiento a Bruselas y Washington.
Rusia intenta mantener a Armenia dentro de su órbita, pero el primer ministro Nikol Pashinyan ha criticado públicamente a Moscú.
A continuación, algunas de las restricciones comerciales y advertencias emitidas por Rusia antes de la votación, en la que el partido Contrato Civil de Pashinyan se enfrenta a una serie de fuerzas opositoras, muchas de ellas prorrusas.
Armenia compró el 82% de su gas a Rusia en 2025, y el presidente ruso, Vladimir Putin, dijo a Pashinyan el 1 de abril que Armenia estaba pagando 177,5 dólares por cada 1.000 metros cúbicos de gas, una cantidad que en Europa superaría los 600 dólares.
“La disparidad es enorme, la diferencia es sustancial”, dijo Putin.
El 27 de mayo, el ministerio de Exteriores ruso afirmó que había advertido a Armenia que suspendería o pondría fin al suministro de petróleo, gas y diamantes en bruto baratos si Ereván seguía adelante con su intento de ingresar en la Unión Europea.
La Unión Económica Euroasiática, liderada por Rusia, que ofrece un mercado único sin barreras a cinco antiguas repúblicas soviéticas, dijo el 29 de mayo que consideraría suspender a Armenia por buscar la adhesión a la UE, e instó al país a celebrar un referendo para que su población vote qué camino seguir.
Una suspensión provocaría impactos inmediatos en la economía armenia. Rusia representó alrededor del 35% del comercio exterior de Armenia en 2025, mientras que la UE representó aproximadamente el 11%, según estadísticas gubernamentales citadas por medios armenios.
Rusia ha intensificado la presión sobre Armenia antes de las elecciones parlamentarias del domingo, con una serie de advertencias económicas dirigidas a frenar el acercamiento a la Unión Europea. Moscú ha amenazado con encarecer el gas e incluso limitar la entrada de productos armenios a su mercado. Leer más
