Una tragedia conmociona a Tailandia luego de que un niño de 11 años que conducía una camioneta atropellara a un grupo de monjes budistas que realizaban un peregrinaje a pie en la provincia de Mukdahan, en el noreste del país. El hecho dejó al menos ocho muertos y más de una decena de heridos, según informaron las autoridades locales.
De acuerdo con los reportes policiales, el menor habría tomado sin permiso la camioneta de sus padres y perdió el control del vehículo mientras circulaba por una carretera donde avanzaba el grupo religioso. El impacto fue tan fuerte que varios monjes murieron en el lugar y otros fallecieron posteriormente en centros médicos debido a la gravedad de las lesiones.
Las autoridades han iniciado una investigación para determinar las circunstancias del accidente y establecer posibles responsabilidades de los adultos a cargo del menor. También se evalúa cómo el niño pudo acceder al vehículo y conducirlo en una vía pública, lo que ha generado un fuerte debate en el país sobre la supervisión parental y la seguridad vial.
El caso ha causado gran conmoción nacional e internacional debido a la naturaleza del hecho y a que las víctimas eran monjes en una actividad religiosa. Organismos de rescate y comunidades budistas han expresado su dolor, mientras continúan las labores de apoyo a los heridos y de acompañamiento a las familias de las víctimas.
