El presidente electo, Abelardo de la Espriella, anunció este martes la suspensión inmediata del proceso de empalme con el Gobierno de Gustavo Petro. La decisión fue comunicada a través de un pronunciamiento público en el que aseguró que la administración saliente “pretende destruir a Colombia”, por lo que ordenó detener las reuniones de transición que venían adelantándose entre ambos equipos.
De la Espriella informó que dio instrucciones directas al vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, quien lideraba el proceso de empalme, para suspender las mesas de trabajo con el Ejecutivo. La decisión se produce en medio de una creciente tensión política, luego de que el presidente Petro insistiera en cuestionar la legitimidad de los resultados electorales, lo que agravó el ambiente de confrontación entre el gobierno saliente y el entrante.
Desde el equipo del presidente electo se indicó que el proceso de transición dejará de ser un intercambio institucional y pasará a convertirse en una auditoría sobre el estado en que será recibido el país. Además, algunos integrantes del nuevo gobierno han manifestado la intención de revisar posibles irregularidades administrativas y financieras ocurridas durante la actual administración.
La suspensión del empalme representa uno de los episodios más tensos en una transición presidencial reciente en Colombia. Mientras el Gobierno respondió suspendiendo las mesas sectoriales y defendiendo la institucionalidad del proceso, el choque entre ambas administraciones aumenta la incertidumbre política de cara al cambio de mando previsto para el próximo 7 de agosto.
