El ministro de Hacienda y coordinador del empalme por parte del Gobierno de Gustavo Petro, Germán Ávila, respondió con firmeza a la decisión del presidente electo, Abelardo de la Espriella, de suspender el proceso de transición. En una declaración pública, aseguró que el Gobierno tampoco continuará con las mesas de empalme al considerar que no existen las condiciones mínimas de respeto institucional para seguir adelante.
Ávila afirmó que durante las reuniones de transición el equipo del Gobierno ha recibido “agravios e irrespetos” y rechazó las acusaciones provenientes de integrantes del equipo entrante. “No aceptamos empalmes con apellidos, ni anticorrupción, ni anti nada. Es un empalme institucional y punto”, expresó el ministro. Además, cuestionó declaraciones de Carlos Alonso Lucio, a quien señaló de promover un ambiente de confrontación con afirmaciones en las que, según dijo, se calificaba a funcionarios como criminales e incluso se hablaba de posibles extradiciones.
El funcionario sostuvo que esas declaraciones rompieron la confianza necesaria para una transición ordenada y anunció que el Gobierno entregará la información correspondiente directamente a la ciudadanía y por los canales institucionales. Asimismo, confirmó que se estudian acciones legales frente a algunos pronunciamientos realizados por miembros del equipo del presidente electo.
Con esta respuesta, la crisis entre el Gobierno saliente y la administración entrante se profundiza a un mes del cambio de mando presidencial. La suspensión recíproca del empalme refleja el alto nivel de polarización política que atraviesa el país y deja en incertidumbre el desarrollo de la transición hacia el nuevo gobierno que asumirá funciones el próximo 7 de agosto.
