El Gobierno saliente de Gustavo Petro y la bancada del Pacto Histórico radicaron en el Congreso un paquete de 25 proyectos de ley, una decisión que ha generado amplio debate por haberse presentado en la recta final del mandato presidencial. Las iniciativas abarcan temas como una nueva reforma tributaria, cambios al sistema de salud, educación superior, reforma laboral, jurisdicción agraria y la prohibición del fracking.
De acuerdo con un análisis de Semana, buena parte de estas propuestas difieren de la agenda que ha anunciado el presidente electo, Abelardo de la Espriella, quien ha defendido un modelo económico orientado a reducir impuestos, promover la inversión privada, disminuir el tamaño del Estado y fortalecer el crecimiento del sector productivo.Uno de los principales puntos de choque es la reforma tributaria.
Mientras el gobierno Petro busca aumentar el recaudo mediante nuevos gravámenes, De la Espriella ha planteado una reducción de la carga tributaria para incentivar la generación de empleo y la competitividad empresarial.Las diferencias también se extienden al sector energético. El Ejecutivo saliente insiste en restringir actividades como el fracking, mientras que el nuevo mandatario considera que el aprovechamiento de los recursos naturales será clave para fortalecer la seguridad energética y las finanzas del país.
El futuro de este paquete de reformas dependerá ahora del nuevo Congreso y de las mayorías que logre consolidar el gobierno entrante. Varias de las iniciativas podrían ser modificadas, archivadas o reemplazadas por los proyectos que impulsará la administración de Abelardo de la Espriella durante los próximos meses.
