Rusia lanzó durante la madrugada del jueves un ataque aéreo masivo contra nueve ciudades ucranianas, utilizando una combinación de misiles y drones. Las explosiones se prolongaron hasta las primeras horas del día y fueron reportadas en varias regiones, incluida Kiev, en una nueva escalada de los ataques contra territorio ucraniano.
Entre las zonas afectadas estuvieron Kiev, Odesa, Járkov, Poltava, Zaporiyia y Kryvyi Rih, donde se registraron daños en viviendas, edificios, instalaciones industriales y otras infraestructuras. En Zaporiyia, una mujer murió, mientras que también se reportaron varios heridos como consecuencia de los ataques.
La ofensiva puso nuevamente a prueba las defensas aéreas ucranianas. Según los reportes disponibles, las fuerzas de Ucrania lograron interceptar siete misiles y 258 drones, aunque algunos proyectiles y aeronaves no tripuladas lograron alcanzar sus objetivos. Ucrania enfrenta además dificultades para mantener suficientes misiles de defensa aérea Patriot, considerados fundamentales para enfrentar los ataques balísticos rusos.
Los ataques también provocaron afectaciones sobre infraestructura energética, logística y comercial. En la región de Kiev fueron reportados daños en viviendas, edificios y almacenes, mientras que en otras zonas resultaron golpeadas instalaciones industriales y portuarias. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha insistido en la necesidad de fortalecer las defensas aéreas del país ante la intensificación de la campaña rusa.