La tragedia provocada por una gigantesca riada en Nepal sigue aumentando su saldo. La Policía nepalí elevó este viernes a 477 el número de muertos tras el desastre ocurrido el miércoles en el norte del país, cerca de la frontera con el Tíbet chino. Las autoridades continúan buscando a cientos de personas desaparecidas en las zonas más afectadas.
El distrito de Chitwan es el más golpeado, con 186 fallecidos, seguido de Nawalparasi Este, con 110; Gorkha, con 44; Nuwakot, con 37; Dhading, con 33; Tanahun, con 28; Nawalparasi Oeste, con 27, y Rasuwa, con 12. Más de 3.200 personas han sido rescatadas o atendidas, mientras más de 80 heridos permanecen bajo atención médica.
La emergencia también dejó una enorme crisis de desaparecidos. La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres reportó 977 personas cuyo paradero se desconoce, entre ellas 517 extranjeros, 127 nepalíes residentes en el exterior que estaban de visita y 85 integrantes de organismos de seguridad y aduanas. El acceso a varias zonas continúa siendo extremadamente complicado debido a la destrucción de carreteras, puentes y redes de comunicación.
Al otro lado de la frontera, las autoridades chinas reportaron tres fallecidos y centenares de desaparecidos. El desastre ha afectado gravemente la infraestructura de la región y las operaciones de rescate siguen en marcha, mientras aumenta la preocupación por nuevos desbordamientos. Reportes recientes señalan además que un lago formado por un deslizamiento en la frontera entre Nepal y China comenzó a desbordarse, obligando a extremar las medidas de seguridad.