La tragedia provocada por una devastadora riada en Nepal sigue aumentando su número de víctimas. La Policía nepalí elevó este sábado a 616 la cifra de muertos por la emergencia registrada el miércoles en la cuenca del río Bhote Koshi, mientras continúan las labores de búsqueda de cientos de personas desaparecidas.
Los distritos más afectados son Chitwan, donde se han contabilizado 233 fallecidos; Nawalparsi Este, con 158; Gorkha, con 48; y Dhading, con 45. Muchos de los cuerpos han sido encontrados varios kilómetros río abajo del lugar donde se originó la riada, que arrasó localidades enteras y provocó graves daños en carreteras, puentes y otras infraestructuras.
La emergencia también golpeó el lado tibetano de la frontera con China. En el condado de Gyirong se reportan siete muertos adicionales, por lo que los balances separados de Nepal y China sumaban al menos 623 fallecidos y 2.478 personas sin localizar en el reporte inicial de este sábado.
Las labores de rescate se han visto seriamente dificultadas por los desprendimientos, el lodo solidificado, la destrucción de vías de acceso y los cortes en las comunicaciones. En territorio chino, además, los equipos mantienen vigilancia sobre una represa natural formada por la acumulación de lodo y rocas, debido al riesgo de nuevos desprendimientos y crecidas.
La riada habría sido desencadenada por el colapso de una gran masa de hielo en un glaciar nepalí, que arrastró rocas y otros materiales por la cuenca del río hasta provocar una gigantesca corriente de lodo y agua. Mientras avanzan las operaciones de recuperación, las autoridades siguen evaluando la magnitud de los daños y buscando a las personas que permanecen desaparecidas.
Actualización: horas después del balance policial de 616 muertos, la autoridad nepalí de gestión de desastres elevó a 626 los cadáveres recuperados en Nepal, mientras el balance conjunto con el Tíbet alcanzó 633 fallecidos y cerca de 3.000 personas desaparecidas.