El exgobernador de La Guajira, Juan Francisco ‘Kiko’ Gómez, pidió a la fiscal general de la Nación que se le permita rendir declaración y que se practique un examen balístico para esclarecer los señalamientos que lo relacionan con el ataque registrado en la sede de la Procuraduría en Bogotá. La solicitud se produce en medio de las investigaciones por el hallazgo de un proyectil y los impactos de bala encontrados en la oficina de un procurador delegado ante la Corte Suprema.
Gómez ha negado de manera categórica cualquier participación en los hechos y sostiene que no tendría motivos para tomar represalias contra los magistrados y funcionarios que participaron en el proceso que terminó con su condena. El exgobernador fue condenado por la Corte Suprema de Justicia a 31 años y ocho meses de prisión por homicidio agravado, decisión que generó posteriormente alertas de seguridad para integrantes de la Sala Penal y sus familias.
La preocupación surgió luego de que Pedro Luis Bonilla Bolaños, procurador primero delegado para Casación Penal, reportara que encontró una bala disparada dentro de su despacho, ubicado en el piso 26 de la Procuraduría, además de dos ventanas rotas y evidencia de impactos de fusil. Estos hechos fueron puestos en conocimiento de la Corte Suprema, que solicitó reforzar las medidas de protección para los magistrados vinculados al caso.
Con su petición de declaración y examen balístico, ‘Kiko’ Gómez busca que las autoridades establezcan con evidencia técnica quién estaría detrás de los hechos y que se determine si existe alguna relación entre el proyectil encontrado y el arma que eventualmente pudiera vincularlo. Mientras avanzan las investigaciones, el exgobernador permanece privado de la libertad y ha insistido en que los señalamientos en su contra deben ser esclarecidos por las autoridades.