Expertos de una misión respaldada por Naciones Unidas señalaron que existen motivos razonables para considerar que Estados Unidos pudo haber cometido posibles crímenes de guerra durante ataques realizados contra Irán el pasado 28 de febrero de 2026. Las conclusiones hacen referencia a operaciones que dejaron numerosas víctimas civiles.
Uno de los casos analizados corresponde a un ataque contra la escuela primaria Shajareh Tayyebeh, en Minab, donde, según los investigadores, murieron más de 150 personas, entre ellas alrededor de 120 menores de edad. La misión también examinó un ataque en Lamerd que habría alcanzado un complejo deportivo y una zona residencial, dejando al menos 22 víctimas.
Los investigadores indicaron que los ataques deben ser examinados a la luz de las normas del derecho internacional humanitario, particularmente las obligaciones de distinguir entre objetivos militares y bienes civiles. Para elaborar sus conclusiones, la misión utilizó testimonios, imágenes satelitales y otras evidencias relacionadas con los hechos.
Las conclusiones de los expertos no constituyen una condena judicial definitiva contra Estados Unidos. El informe será presentado ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, mientras que Washington ha rechazado las acusaciones. El documento también señala posibles crímenes de lesa humanidad cometidos por autoridades iraníes en el marco de la represión de protestas en el país.