El presidente Abelardo De La Espriella presentó al país, antes de su extradición a Estados Unidos, a Geovany Andrés Rojas, alias Araña, cabecilla de los Comandos de la Frontera que había sido protegido bajo la política de paz total del gobierno Petro. El mandatario aseguró que hizo personalmente la entrega del criminal, señalando que la Corte Suprema de Justicia autorizó la extradición y que él la firmó sin dilaciones, con lo cual suman 94 extradiciones durante su gobierno.
En su mensaje en X, De La Espriella calificó el hecho como algo que va más allá de la entrega de un criminal, describiéndolo como una señal clara de que el Estado colombiano está decidido a enfrentar el narcotráfico y fortalecer la cooperación con sus aliados internacionales. También afirmó que el narcotráfico ha financiado durante décadas la violencia y el terrorismo en el país, por lo que su gobierno actúa contra toda la cadena criminal: cultivos, laboratorios, rutas, finanzas y cabecillas.
El presidente advirtió que Colombia no volverá a ser refugio de narcotraficantes requeridos por la justicia internacional, y que quienes usen el territorio nacional para producir, transportar o comercializar cocaína deberán enfrentar todo el peso del Estado. Cerró su mensaje con una frase dirigida directamente a los criminales, advirtiendo que serán perseguidos, capturados y extraditados cuando corresponda conforme a la ley.