La megacárcel Renacer, en el municipio de Sabanas de San Ángel, centro del Magdalena, está en un 88 % de ejecución y entraría pronto a la estrategia de seguridad del presidente Abelardo De la Espriella. La obra estaba frenada por falta de financiamiento y el mandatario ordenó terminarla en tiempo récord. Hace unos días la recorrieron la directora de la USPEC, Isadora Fernández; el viceministro de Política Criminal, Carlos Gónima Díaz-Granados; funcionarios del Inpec y autoridades locales, para verificar los avances y fijar la fecha de entrega, que según fuentes no pasaría al próximo año.
El establecimiento tendrá 1.974 cupos y más de 60.000 metros cuadrados de construcción. Las autoridades revisaron los acabados de celdas y pabellones. La obra se inició en 2021, durante el gobierno de Iván Duque, y es la segunda megacárcel que recibe el visto bueno de la actual administración. La primera fue la de Riohacha, La Guajira, aprobada por el ministro de Justicia, Iván Cancino. Esa tiene 1.722 cupos, ocho pabellones (incluidos espacios de máxima seguridad) y un avance de 93,97 % a mediados de septiembre. Ambas abrirían en el último trimestre de 2026 y ayudarían a aliviar el hacinamiento en el Caribe.
La política penitenciaria del Gobierno combina traslados de presos, calculados en al menos 400, con controles más estrictos para los internos que sigan delinquiendo desde las cárceles. También contempla programas de resocialización para quienes no representan riesgo. “Donde no hay seguridad no hay nada”, dijo De la Espriella en un consejo de seguridad en Barranquilla.