Estados Unidos se prepara para ejecutar por fusilamiento a Nidal Malik Hasan, exmayor y psiquiatra del Ejército condenado por la masacre ocurrida en 2009 en la base militar de Fort Hood, Texas. El procedimiento está previsto para el 3 de diciembre de 2026 y sería el primer fusilamiento militar en el país desde 1945. La decisión, aprobada por el presidente Donald Trump, ha generado una fuerte controversia por la intención del Pentágono de permitir que el público presencie la ejecución, posiblemente mediante una transmisión en directo.
Hasan fue condenado por asesinar a 13 personas y herir a otras 32 durante un ataque armado perpetrado el 5 de noviembre de 2009. En ese momento, trabajaba como psiquiatra militar y abrió fuego contra soldados que se encontraban en un centro de preparación médica de la base. El caso se convirtió en uno de los ataques más mortíferos registrados en una instalación militar estadounidense fuera de una situación de combate.
La propuesta de difundir la ejecución ha sido cuestionada por organismos internacionales. La oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas advirtió que una transmisión en directo equivaldría a una ejecución pública y podría vulnerar la prohibición de la tortura y los tratos crueles, inhumanos o degradantes. Por su parte, Amnistía Internacional sostuvo que televisar el procedimiento agravaría la crueldad asociada a la pena de muerte. La controversia también ha generado reparos dentro de Estados Unidos, mientras el Gobierno debate cómo llevar a cabo el procedimiento y si finalmente autorizará su transmisión pública.