La Fiscalía General de la Nación solicitó que se declare la extinción de dominio de más de 400 bienes relacionados con el conglomerado empresarial detrás de Lili Pink, en medio de una investigación por presunto lavado de activos, contrabando y enriquecimiento ilícito. Las autoridades buscan que estos activos pasen definitivamente a manos del Estado si se cumplen los requisitos legales.
La investigación señala que una presunta red habría utilizado empresas importadoras y comercializadoras para ingresar mercancía de contrabando y dar apariencia de legalidad a recursos de origen ilícito. Entre los bienes afectados por las medidas cautelares figuran cientos de locales comerciales, inmuebles, vehículos y sociedades, con avalúos que superan los $534.000 millones.
El proceso continúa en los estrados judiciales y la decisión definitiva sobre la extinción de dominio corresponde a los jueces competentes. Los señalamientos hacen parte de una investigación en curso y no constituyen, por sí solos, una declaración de culpabilidad contra las personas involucradas.